Soledad estaba comenzando su tercer año de secundaria,
era hija única, y se crió en medio de muchas tensiones en su hogar, su papá
tenía problemas emocionales.
Soledad trataba de ser comprensiva; razonaba que su padre
ya tenía bastantes preocupaciones con sus propios problemas, pero muchas veces
ansiaba que alguien la tratara como una persona especial, llego a su
adolescencia dudando de si alguna vez un hombre se interesaría en ella, y menos
si la amaría.
Cuando empezó la escuela secundaria, sus
padres se divorciaron, y ella y su madre se mudaron a otra ciudad donde su
madre podría conseguir un buen empleo.
Le fue difícil hacer amistades en su nueva escuela ella más
tarde siempre pensó: “En realidad, nunca conseguí tener una amiga, y en
casa, la mayor parte del tiempo mama no estaba, me parecía que me moría”. Por
eso me sorprendió, mejor dicho me lleno de alegría, el que Alex me invitara a
salir”.
Soledad y Alex empezaron a salir juntos. Alex era mayor y
tenía más experiencia y, al poco tiempo, empezó a presionar a Soledad para que
tuviera relaciones sexuales con él. Soledad sabía de otras chicas que ya tenían
relaciones sexuales con sus parejas, y esto aumento su confusión.
Lo seguro es que no quería volver a como estaba antes de
salir con Marcos, su ex. “Si lo hubiera
perdido me hubiera sentido más sola que antes” decía ella.
Alex había llenado el vacío en la vida de Soledad, así
que más bien que perderlo, consintió en tener relaciones sexuales con él.
Soledad necesitaba ser aceptada, y creía que su relación
física con Alex la haría sentir que la querían.
Ella y Alex siguen saliendo, y siguen con sus relaciones
sexuales, pero Soledad sabe que Alex sale también con otras chicas. Y sigue
sintiéndose sola…
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.